La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una declaración en la que insiste en que no se ha demostrado ninguna relación causal entre el consumo de acetaminofén —también conocido como paracetamol— durante el embarazo y el autismo.
Según explica el organismo internacional, durante la última década se han llevado a cabo numerosas investigaciones, incluidos estudios de gran escala, para analizar esta posible asociación. Sin embargo, la evidencia disponible no ha permitido establecer ningún vínculo concluyente entre el uso de este medicamento durante la gestación y la aparición posterior de trastornos del espectro del autismo.
La organización recuerda que, aunque en los últimos años se ha avanzado en su detección y comprensión, las causas exactas del autismo siguen sin conocerse completamente y se considera que intervienen múltiples factores.
Ante cualquier duda relacionada con el uso de medicamentos durante el embarazo, la OMS recomienda seguir siempre las indicaciones de los profesionales sanitarios, quienes pueden valorar cada situación de forma individualizada. Asimismo, recuerda que cualquier tratamiento farmacológico debe utilizarse con precaución durante la gestación, especialmente durante los primeros meses.
Sin evidencia de relación entre vacunas y autismo
En su declaración, la OMS también reitera que existe una amplia base científica que descarta cualquier relación entre las vacunas infantiles y el autismo. El organismo señala que numerosos estudios realizados en diferentes países han llegado a la misma conclusión y recuerda que las investigaciones que plantearon inicialmente esta hipótesis fueron desacreditadas por contener errores metodológicos.
La OMS subraya que las recomendaciones sobre vacunación infantil se elaboran a partir de revisiones rigurosas de la evidencia científica y que los programas de inmunización continúan siendo una de las herramientas más eficaces para proteger la salud de la población.
Finalmente, la organización destaca la necesidad de seguir impulsando la investigación sobre el autismo y otros trastornos del neurodesarrollo, así como de reforzar los apoyos dirigidos a las personas autistas y sus familias, siempre desde enfoques basados en la evidencia y libres de estigmatización.








